Posted in Uncategorized

Actuemos y no desesperemos

El día de ayer fue un día bastante largo, uno de esos días donde absolutamente todo lo que se puede juntar se junta y por lo general es algo sumamente molesto, ya que la mayoría de las personas en el mundo laboral contamos con un tiempo sumamente reducido y a veces desearíamos que el día tuviera 48 horas; sin embargo, no es así.

Debemos de saber que las casualidades no existen y cuando esto sucede se debe en gran medida a que algo a lo largo del proceso de operación se hizo mal, consciente o inconscientemente, por lo que nunca debemos de culpar a las circunstancias o al destino mismo, ya que esto no nos lleva a ningún lugar, además de ser una actitud sumamente irresponsable.

He escuchado una inmensidad de veces a muchas personas quejarse sobremanera, incluyéndome a mí en tiempos pasados; sin embargo, aprendí a tomar otra actitud  después de tantas veces de verme inmerso en estas situaciones, que en las empresas llaman “bomberazo”.

Toda situación en la vida viene de la misma manera, pero termina de distinto modo.

Toda situación tiene una presentación, un desarrollo y un desenlace y el resultado de este proceso depende enteramente de nuestro modo de actuar cuando éstas llegan, por lo que hay que saber bien qué hacer cuando éstas se presentan.

Se dice que la mejor manera de aprender a hacer algo en cualquier ramo de la vida es simplemente el saber qué NO hacer cuando X o Z situación se presente; el resto es simplemente un desarrollo natural.

Siendo esto así, debemos saber qué no hacer cuando una situación, compuesta de muchas que requieren solución, se presenta en el momento más inadecuado y cuando menos la necesitamos.

Lo que no debemos de hacer es comportarnos de una manera rígida, algo que siempre sucede cuando formamos una oposición tenaz ante algo.

Esto es debido a que la oposición es solo buena cuando el objetivo final de una situación es el mantener alejado algo bueno cuando algo se debe de evadir, pero desastroso cuando algo se debe de resolver, ya que la resolución de un problema que requiere resultados inmediatos jamás sucederá evitándolos o empujándolos.

Siendo esto lo que no debemos de hacer, entonces lo contrario es lo que SÍ debemos de hacer.

Esto significa que debemos tener una postura flexible a la llegada estas situaciones y de este modo podremos tomar una por una y resolverlas eficazmente por separado y a tiempo, algo que jamás puede suceder cuando uno toma algo con rigidez, ya que la rigidez es lo peor para lidiar con varios temas o situaciones a la vez.

Una de las mejores maneras de obtener flexibilidad y fluidez en cualquier asunto de la vida es en apreciar lo que la resolución de dicho asunto nos traerá.

Cuando llega una situación de bomberazo, debemos saber siempre que la resolución de todas esas situaciones en un periodo limitado de tiempo nos traerá después una cantidad equivalente de libertad.

En mi caso, pude resolver y tramitar unos préstamos en línea para mis empleados, que llevaba tratando de hacer por mucho tiempo, en tan solo un par de horas.

Actuemos y no desesperemos.